Estos ultimos meses he esperado ansiosamente la llegada del mundial, mas alla de que juegue la selección nacional, siempre me gustó mucho el futbol y sigo muy de cerca tanto la liga local como las principales del mundo (lease: Española, Italiana, inglesa), a tal punto que (siempre que pueda) es todo un placer para mí sentarme a ver un partido de ellas.

Hoy la Selección Argentina a quedado eliminada de la competencia mas convocante a nivel universal, tras perder frente a Alemania por penales. Esto genera una terrible desazón para un país paralizado por el futbol, para un país que se vistió de blanco y celeste como en muy pocas ocaciones, que dejó de lado toda discriminación y desigualdad para “hacerle el aguante” al equipo nacional.
Anoche, cuando me dirigía hacia la mesa de los profesores para entregar mi recien terminado parcial de Simulación, con un ambiente ya distendido, marcado por la finalización del examen, un compañero le pregunta a uno de los profesores: “¿Y, mañana?”. Yo, entendiendo perfectamente a qué se refería la pregunta, escuché atento. No esperaba mas que una respuesta optimista, un par de numeros en los que a Argentina se le atribuía el mayor. El profesor, no viendose intimidado por la “pasión mundialista” que todos tenemos en la sangre estos dias, respondió friamente: “Mirá, cuando juega Argentina, prefiero ponerme los auriculares y escuchar música mientras hago algun trabajo pendiente para la facultad. Nunca me gustó mucho el futbol, ¿Por qué tiene que gustarme ahora?”. Quedé sorprendido. ¿Pero como no me va a sorprender? ¡Si hasta el mas ignorante hace un mes, ahora era un fanatico del futbol! ¡Alguien que ni siquiera sabía que existía el “off-side” ahora se lo protestaba al arbitro!. Pero todavia quedaban palabras por decir: “Además, me indigna ver como todos ahora defendemos nuestra bandera, como cantamos el Himno y nos emosionamos, nos llenamos de orgullo, nos ponemos la mano en el corazón y agradecemos a Dios el regalo de haber nacido en esta tierra… Y luedo de pasado el mundial volvemos a la “normalidad”, a nuestra soberbia caracteristica, a nuestro compromiso nulo con la sociedad y la justicia, al bien propio por ensima de el de los demas; y asi es como nos peleamos, somos corruptos, injustos y terminamos yendonos del país”. Perplejo, mi mirada quedo perdida en el fondo del aula. “Como cuando uno mira a nada, porque en realidad esta mirando para adentro”, diría Sábato. Salí del salon y tras largas escaleras y pasillos, de la facultad.
Las ocho cuadras que separan mi departamento de la facultad, la fria noche y (quizas) nuestras mentes atrofiadas despues de 4 horas sin respiro hicieron que con mis amigos, tambien oyentes de aquella memorable conversación, retomaramos el tema con mirada reflexiva: ¡Cuanta razón tenía nuestro profesor! ¡Qué llenas de verdad estaban sus palabras!.
Ojala lleguemos a poner un poco de la pasión que nos caracterizó durante este mundial en nuestro dia a dia como argentinos.
No quiero retirarme si decir que me gustó mucho el futbol de la selección durante este mundial y que estoy muy contento (y satisfecho) por ello. Un partido de futbol se gana y se merece. La mayoría de las veces victoria y merito van de la mano, pero muchas otras no, por eso el futbol es el deporte mas lindo y popular. Hoy Argentina superó en merito al equipo que para mi (junto con Inglaterra) siempre fue el favorito para quedarse con el titulo: por localía, por jerarquía de jugadores, por estilo de juego (similar al argentino), por historia y por estadisticas sospechosas (a los mundiales jugados en Europa siempre los ganó un seleccionado europeo). La belleza del futbol -esa injusta relación entre vercer y merecer- se hizo presente hoy en Munich y nos quedamos afuera, con la tranquilidad de haber jugado lo que sin dudas fué el mejor partido del mundial.
Que buen post César! Muy buen comentario sobre el asunto!
La verdad es que las palabras del profesor me hicieron pensar mucho sobre el tema. Que bueno sería, en este 9 de julio, que la pasión vuelva, a pesar de no estar jugando la final de la copa del mundo.
Muy bueno el post César. Concuerdo en lo que dijo el profesor.
En algunas ocaciones pareciera que Argentina es sólo una hinchada que existe sólo para alentar un partido de su selección (de cualquier deporte!). Además creo que hizo muy bien en no criticar al fútbol, sino a la gente (aguante el deporte).